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No puedo dormir

 Creo que no puedo dormir de noche por el miedo constante que bombea mi corazón a través de mis arterias. 

Miedos que florecen en los surcos de mi cerebro como pequeñas hiedras venenosas que tornan a mi sangre oscura y aceleran mi pulso. 

Apago el celular, apagó las luces y solo estoy yo en el silencio, con los ojos abiertos con dirección al techo. Cuento ovejas que en su lana cargan recuerdos de errores y de sueños que no se si se cumplirá y como no sé, mi pulso se acelera nuevamente. 

Que martirio es no poder dormir, pero tampoco ser funcional porque el insomnio me tiene amarrada a la cama, una cama que se siente como una cocina en un Verano de Merida y sin aire acondicionado. Me estoy sofocando. 


Amanece y veo finalmente la luz del sol a través de la ventana, escucho a mi padre levantarse y me preguntó si soño algo agradable o si en verdad cree que los sueños pueden alcanzarse, porque es mi padre pero no conozco sus sueños y mucho menos sé si los cumplió o si todo terminó esa noche en que volvió con la mirada triste y su uniforme en los brazos. 


Que misterio el dormir y no saber qué pasará conmigo, no hoy, no mañana, no en un año. Que me puedo morir si cierro los ojos, pero morir no es un problema porque de hecho la vida da más miedo y da mas miedo caminar bajo el sol a plena vista y que no sepas si el hombre que camina tras de ti tiene buenas intenciones. 

Quiero dormir, a veces por siempre, a veces nunca. A veces tengo miedo de dormir y otras veces tengo miedo de vivir y es allí cuando duermo hasta 12hrs. 

Que lamentable es mi mente, que interesante es mi cerebro. Qué tortura vivir de noche cuando todos viven de día. 

En noches como está me abrazo a mi misma y me digo que estaré bien, intento convencerme de dormir, no me hago caso. Lloro y grito en silencio hasta que veo la luz, la luz del sol que tanto evito, pero que me reconforta porque se que ya estoy lo suficientemente cansada para finalmente dormir. 

Me cuento el cuento de que soy un vampiro, en esta o en otra vida. Que mi creatividad trabaja mejor por la noche, que soy un superheroe que salva a la ciudad que llevo dentro e ignoro el hecho de que solo soy una ansiosa más. 


Buenas noches o mejor, buenos días. 

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