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Mostrando las entradas etiquetadas como te quiero

Él dijo: La vida es hermosa, pero era sarcasmo.

La vida es hermosa, nada más que una frase sarcástica para cuando la ansiedad te hace temblar previo a abrir la puerta a la calle. Las luces de colores revuelven los pensamientos en su cabeza mientras la música suena cada vez más fuerte y se distorsiona como los charcos de agua cuando son golpeados por las hojas de los arboles. Es una gran adicción a la vida porque es horrible y hay cierto morbo en las cosas tristes, como el chico de la esquina que se disparo en la cabeza o el hombre que termino muriendo solo en aquel sofá por una ingesta excesiva de alegría convertida en tabletas. Pero entonces allí la vida fue hermosa, otra vez con sorna. Cuando su hija murió y ella no pudo intercambiar su vida, cuando todos querían permanecer vivos en el mundo que quemo y no pudo salvarlos aun cuando no quería vivir, supo que la vida era cómica. Cuando miró la silueta cansada del hombre que amaba, mientras ésta se desvanecía, no pudo más que pensar que la vida era horrible, triste y hermosa. ...

Frente a mí.

Estaba frente a mí, como en un cuadro surrealista de Dalí, con un montón de figuras y colores al estilo de Picasso. Con la perfección de las esculturas de Miguel Ángel. Con el romance puro y trágico de Goethe. Estaba frente a mí, y no podía creerlo, días y horas me fueron necesarias para lograr aquel cometido. No lo sabe, en serio que no tiene idea; desde hace un año soñaba con ese momento. Es iluso, lo es a mi voluntad porque ignora que me ha roto el corazón de mil formas, pero ahora está aquí, frente a mí, sonriendo; parece que en cualquier momento se esfumará. Nunca, nunca en la vida imagine un momento así, en donde nos sentásemos juntos, en donde solo los dos, estuviésemos uno frente al otro hablando, bebiendo, mirándonos... Qué dichoso día.

Una quemadura.

Quisiera tocar tu mano, sostenerla por siempre, quisiera que el roce me dejará marca que tu calidez me queme,  como cuando solíamos hacer bolas de nieve, y la nieve a veces se consumía en nuestras palmas, dejándonos una sensación inolvidable.  Quemaba, pero esa quemadura me hacía recordar nuestros momentos juntos y entonces podía sonreír,  era como si por unos segundos estuvieses a mi lado acariciando la fría nieve.  Ahora que debemos separarnos por un tiempo indeterminado, quiero causarte una profunda herida en el corazón, pues no quiero que me olvides,  sé que yo nunca lo haré.  Déjame tocarte una vez y que mi roce te queme, para que al igual que con las bolas de nieve, algún día, sonrías al recordarme y sientas que no estás solo.  Nuestros corazones ya podrán ser heridos a lo largo de la vida.  

El último cuento de amor.

Vamos a escuchar al metro pasar, a ver la luna brillar y las estrellas desaparecer, vivamos de un cuento, en un cuento que sea nuestra vida. Entrelacemos nuestras manos y deja que me siente junto a la ventana del autobus, esa por la que miraba hacia las calles.  Ya no necesito mirar hacia afuera,  ya no necesito distraer mi mente, mi mano está entrelazada a la tuya. El vidrio de la ventana está frío y vacío. Recargaré mi cabeza en tu hombro, pegarás tus labios en mi cabeza. Estamos juntos, en un cuento que es la vida, en una vida que será el cuento que quiero narrar siempre. Vamos a ver las nubes correr y al sol desaparecer, a las gentes caminar y a nosotros envejecer, seamos el último cuento de amor en un mundo que se quedo sin tinta y papel, porque los amantes ya no lo usan, ya no se conforman con sólo entrelazar sus manos. 

Él. II

Ella se había decidido, se había comprometido con su corazón a nunca más volver a callar. Nunca más sus labios encerrarían  aquellas palabras que expresaban sus sentimientos hacia él.  Entonces se acercó, lo miró y le expreso todo aquello que guardo por meses, todo aquello que le oprimía el pecho al punto de sentir que moriría por la desesperación que le causaba no tenerlo a su lado, ese mismo sentimiento que le hacía sonreír al imaginarlo junto a ella.   Palabra tras palabra desahogo su sentir, como una ligera brisa de verano, como una llovizna en un caluroso día, como un delicioso café en invierno, como respirar el perfume más hermoso, sintió a su corazón embriagarse de tranquilidad al expresar aquellos preciosos sentimientos…  él sonrió.   Fue cuando ella despertó, desilusionada regresó de nuevo al mundo real, en donde él era feliz con alguien más, en donde ella nunca dejaría que su corazón le ganara, en donde sus labios nunca dejarí...

Palabras para ti.

Miraba nuestras viejas conversaciones…      … entonces me perdí en la oscuridad de la noche, deje a mi alma liberarse y a mi corazón desatarse, fue entonces cuando mis ojos comenzaron a cerrarse y mis labios empezaron a pronunciar una frase, sin previo aviso esta salió flotando en el aire, envuelta de un sentimiento real, sin embargo es una frase a la cual le temo: "Te quiero."  Ese es el primero dedicado a ti, no lo escuchaste y sé que no lo escucharas. Ahora esa palabra se perdió en el tiempo, entre el espacio y la nada, pues no estabas tu para percibirlo y aunque fuera así, ciertamente no tengo el valor de mencionartelo mi dulce amor secreto, mi dulce tortura silenciosa.