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El último cuento de amor.


Vamos a escuchar al metro pasar,
a ver la luna brillar y las estrellas desaparecer,
vivamos de un cuento, en un cuento que sea nuestra vida.
Entrelacemos nuestras manos y
deja que me siente junto a la ventana del autobus,
esa por la que miraba hacia las calles. 
Ya no necesito mirar hacia afuera, 
ya no necesito distraer mi mente,
mi mano está entrelazada a la tuya.
El vidrio de la ventana está frío y vacío.
Recargaré mi cabeza en tu hombro, pegarás tus labios en mi cabeza.
Estamos juntos, en un cuento que es la vida,
en una vida que será el cuento que quiero narrar siempre.
Vamos a ver las nubes correr y al sol desaparecer,
a las gentes caminar y a nosotros envejecer,
seamos el último cuento de amor
en un mundo que se quedo sin tinta y papel,
porque los amantes ya no lo usan,
ya no se conforman con sólo entrelazar sus manos. 


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