Ir al contenido principal

De 2023

 Ni siquiera sé por dónde empezar. 

Caos, tormentas, paz, flores de cerezo. 

Olor a muerte, olor a agua estancada, olor a lavanda, olor a palo santo. 

Esas cosas se me vienen a la mente como resumen del 2023. 

Y canciones como: 

Exist for love, a potion for love. 

Crave...

Me enamore de un hombre en 2023. No le he escrito tantos poemas, historias, ni metáforas como lo he hecho con otras personas en este blog, quizás porque con él no necesito escribir, sólo vivir. 

Con él puedo hablar y ser escuchada. 

He perdido la vergüenza y un poco el miedo. 

He conocido a un hombre que sonríe entre la multitud cuando me encuentra, 

que me abraza en las noches, 

que me mira como si yo fuera un bello atardecer. 

Él no es el cliché de todos mis escritos, 

él ni siquiera encajaba en el molde que cree, 

ni en el hechizo soso que lance al viento cuando era niña. 

Él es perfecto a su modo y Dios sabe que lo amo. 

Por años pedí enamorarme de un buen hombre o de una buena mujer, cuando deje de buscar, cuando volví a buscar, quería a alguien como él y sin previo aviso él apareció de la nada una noche de 2023. 

Mis días favoritos son cuando estoy con él. Cuando en su pequeña casa con jardín cocinamos y vemos llover, aunque él odia la lluvia. Cuando hacemos palomitas y vemos películas de terror aunque no le gusta el cine de horror. Cuando en Día de muertos / Halloween adornamos aunque no celebra ninguna festividad. 

Cuando lloramos juntos, cuando dije cosas hirientes y aún así que quedo. Digo las peores cosas cuando me enojo y ni siquiera pienso en lo que escupo. Es un habito a cambiar. 

Lo amo, pero sigo un poco atrapada en mi caparazón. Intento salir, intento darle el amor que por años sepulte. 

Intento mostrarle las canciones, las pinturas, los poemas, el arte que haré para él. Sin miedo, sin dudas. Lo amo. Lo amo. 

2023...

Lleno de conciertos, de angustia, de personas nuevas e increíbles que llegaron. De personas que se fueron. 

Un año de cambios que solamente es un prologo para 2024. 

Ya te temo 2024 porque no sé qué pasara ahora, pero intento verte de forma positiva y trato de emocionarme al pensar que este año sera malditamente cambiante. 


Finalmente entendí porqué los humanos buscan el amor.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Para nosotros no hay nadie.

Quisiera ver el mundo como los demás, sin que me importe herir, sin que me importe dejar. Quisiera hundirme en el sonido de la música, porque nadie escucha, porque a nadie le importa. Quisiera dejar de escribir cartas, porque nadie las lee, porque no son importantes. Quisiera dejar de sentir, porque ya nadie quiere dejar a su corazón latir. A veces suspiro y sonrío. A veces lloro y duermo. Unos días no entiendo, Otros días me enojo. Me enojo con las personas en que confíe, aquellas que tuvieron la música que brotaba de mí, que obtuvieron mi lado más vulnerable. Aquellos que me olvidaron o cambiaron el tema. Esos que odian porque un día los quebraron, me pregunto ¿cuando me volveré así? ¿Cuando dejaré de pagar los platos rotos que no quebré? ¿Cuando dejaré de querer a quien no me quiere? ¿Cuando dejaré de tener sentimientos? El romance es difícil para alguien de 25 años que ha estado sola, nadie me ha herido, por eso no busco herir a nadie. Aunque han roto mis...

No hay cura.

 Los dedos de mis pies están quebrados,  mi piel ha comenzado a abrirse, el olor a podredumbre esta llenando la habitación.  No hay una cura para mi, o quizás simplemente la cura está al alcance de mis manos.  El privilegio de ver el mundo no es mío. Pero puedo ver el mundo mientras mis piernas acalambradas sostienen mi peso, en una silla en mi recamara. 4 paredes y un sueño que se volvio el cadavér de una niña  en posición fetal en el baño. A veces su fantasma grita mi nombre. Quiero explicarle que no hay nada especial para mí, ni para ella, pero está sin vida. Los muertos nunca regresan,  ni siquiera cuando es uno mismo quien fallecio hace años.  Quiero desaparecer. El dolor es demasiado. La culpa es inmensa.  Sólo quería ser la chica que los domingos salia al parque, pero ni siquiera hay parques en esta ciudad gris.  No hay nada para mi en esta ciudad.  Sólo tristeza.  Si pudiera volver a nacer,  bueno, no nacería nunca....

YO CREO.

Hace poco más de tres años, en vacaciones, solía venir a la azotea. En esa época casi siempre vivía de noche, es decir, dormía a las 7 de la mañana y despertaba a las 5 de la tarde. Fueron muchas noches de insomnio sintiendo mi ser perdido, sintiendo una tristeza y melancolía romántica propia de un corazón preso de sus propios sentimientos, más una mente un tanto apocada por el rostro de una persona, pero eso fue tiempo atrás.  Desde que entre a la facultad deje de mirar los amaneceres y atardeceres, me decía que en las próximas vacaciones volvería a mirar el sol salir u ocultarse, pero durante dos años nunca paso, hasta hoy. La decisión más "difícil" o una de las tantas que tendrá mi vida ha sido tomada. La vida de adulto comenzará pronto, estoy asustada, aún me siento melancólica, pero aquí he estado, viendo el atardecer. Deberían ver esto, frente a mí hay una montaña, o cerro, y a su alrededor hay varias nubes grises, por encima de estas el sol se asoma tímido, un...