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Roble seco

Deje de buscar y comenzaron a encontrarme.
Comenzaron a cazarme en medio de los bosques
y se dieron cuenta de que era tan sólo un marchito roble, 
con el tronco podrido,
con gusanos escapando de mis raíces. 
No había nada en mi para ellos, 
pero aún así arrancaron las hojas secas que quedaban.
Mientras lo hacían lloraban jurandome amor,
pidiendo perdón. 

Sólo era un árbol seco que se movió a través del mundo,
que quería hallar un rio tibio,
un espacio solo.
Quería estar en paz, 
quería estar tranquila,
porque deje de buscar quien me acompañara en mi travesía,
pero comenzaron a encontrarme y los deje entrar,
sólo termine llorando. 

Muy rota para ser amada,
muy seca para amar,
muy ciega para disfrutar,
muy cansada para repararme. 
No te culpo si tomas una hoja y huyes,
de hecho deberías huir,
porque tampoco me haces sentir mejor.



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