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De ansiedad y tornados.

La angustia del futuro, como un montón de polvo y piedras envueltas en un torbellino
que golpean tu piel con violencia,
hacen heridas, la sangre fluye y se mezcla con la tierra.
Nadie escucha tus gritos, no puedes ver lo que aguarda del otro lado,
no sabes si chocaras con un muro, si caerás a un precipicio,
sólo hay miedo, e incertidumbre de algo que aún no pasa,
porque ese tornado está sólo en tu cabeza.

Aún puedes salir y romperlo,
aún tienes las los brazos que te sostendrán esperando a tu lado,
sólo respira...
respira lento.
Escucha al bosque.
Escucha la música.
Cierra los ojos,
porque lo que te congela, lo que hace que tus pies se vuelvan concreto no es real.

Intenta esta noche no pensar en un futuro fatalista,
Estas en tu recamara, y puedes cubrirte hasta la cabeza con las sabanas
mientras abrazas un oso de peluche. Eso está bien.
Aún se puede cambiar el mañana, haz que esa ansiedad sea una falsa bola de cristal,
cambia el futuro.

Eres más fuerte que cualquier tornado en tu cabeza.

Puedes salir de entre la arena y las piedras, aún puedes salir.


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