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El cielo.

Otra noche más de desvelo, 
otra vez se ha roto mi corazón, creo que me he acostumbrado a esto, a veces, incluso, extraño mi estado melancólico.

Esta vez, recuero aquellos tiempos por allí del 2010, a los que yo llamo "cuando era feliz." 

Entonces, terminé mirando mis viejos álbumes de fotografías en Facebook, esos que llene con cientos de fotos del cielo, con miles de tonos sobre éste, con nubes de diferentes formas. 
Recordé la existencia de esas fotos gracias a un triste y trágico anime llamado "Sola." 

El protagonista siempre miraba al cielo y lo fotografiaba. Mi viejo yo era bastante similar; también llegue a levantarme en la madrugada para fotografiar el amanecer, también corría a mitad de una conversación a tomar fotos del cielo. 

"Nunca es el mismo cielo. El cielo nos conecta con todo el mundo. El cielo azul se encuentra con el cielo de la noche del otro lado del mundo."

Cuando solía observar las nubes era sumamente feliz a la vez que triste. Eso sí, el cielo me parecía mágico y sentía que podía conformarme con ese placer gratuito que ofrece la naturaleza. Solía decirme a mí misma que era de las pocas personas que disfrutan de los pequeños detalles que ofrece el mundo. 

Al final creo que yo también fotografiaba el cielo para alguien, justo como el protagonista. 
Pero... me desvanecí como él, y deje de estar en la azotea observando. Deje a un lado todo aquello. He cambiado. A veces no me gusta en lo que me estoy convirtiendo.


Y de nuevo me pregunto ¿Cómo morí?



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