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Es probable.


Aún somos débiles,
creemos que las nubes aún lloran nuestra desgracia,
que nuestra piel debería derramar el dolor,
pero estamos avergonzados del pasado, cuando no deberíamos,
porque solíamos ser fuertes.

Sonreír nunca ha sido el sinónimo de felicidad.
Ahora que la tregua se terminó, ella viene a abrazarme,
me lleva a la obscuridad poco a poco,
tal vez me hunda, tal vez no.

Soy más fuerte que ayer,
pero mi batería se ha descargado, no tengo qué me sostenga.
No tengo nada; ni la esperanza, ni la ilusión.
Los recuerdos sólo me sirven para abrazarla y dejar que me hunda.

Ahora que la tregua terminó,
ahora que los tiempos cambian,
ahora que necesito fuerzas, es probable que esté más sola que antes.

Es probable, que quiera volver a tragar la llave a la libertad eterna. 


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