Ir al contenido principal

Son más de las 4 a.m.


Me di cuenta de que eran más las cuatro de la mañana cuando la última vez que había mirado el reloj era la una. No supe en qué momento el tiempo empezó a escurrirse de mis manos como agua dulce y a la vez salada. Tal vez en el momento en que mi llanto parecía no cesar, o en el momento en que Creep comenzó a sonar una y otra vez. 

 La noche nunca me pareció tan fría, el tiempo tan inestable y los días tan lentos. A penas han pasado dos meses. He reído, he soñado, he luchado, he seguido adelante en tan breve tiempo que incluso siento culpa, pero eso fue lo que me enseñaste, a seguir viviendo sin miedo, y trato de que así sea. 

 Ya no lloro tan seguido, pero cuando comienzo parece que no podré parar, termino en el suelo hecha añicos y maldigo a los cuatros vientos porque siento que no estás, pero sigues, de otra forma sigues aquí; invisible, en recuerdos, en mi corazón. 

 Dicen que el amor verdadero espera, yo esperaré entonces, hasta que pueda volver a sentirme en compañía, hasta que sienta de nuevo que todo es posible, hasta que tenga de nuevo un sueño. Porque justo ahora siento que no tengo nada, más que una vacía motivación para seguir viviendo por ti. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Para nosotros no hay nadie.

Quisiera ver el mundo como los demás, sin que me importe herir, sin que me importe dejar. Quisiera hundirme en el sonido de la música, porque nadie escucha, porque a nadie le importa. Quisiera dejar de escribir cartas, porque nadie las lee, porque no son importantes. Quisiera dejar de sentir, porque ya nadie quiere dejar a su corazón latir. A veces suspiro y sonrío. A veces lloro y duermo. Unos días no entiendo, Otros días me enojo. Me enojo con las personas en que confíe, aquellas que tuvieron la música que brotaba de mí, que obtuvieron mi lado más vulnerable. Aquellos que me olvidaron o cambiaron el tema. Esos que odian porque un día los quebraron, me pregunto ¿cuando me volveré así? ¿Cuando dejaré de pagar los platos rotos que no quebré? ¿Cuando dejaré de querer a quien no me quiere? ¿Cuando dejaré de tener sentimientos? El romance es difícil para alguien de 25 años que ha estado sola, nadie me ha herido, por eso no busco herir a nadie. Aunque han roto mis...

No hay cura.

 Los dedos de mis pies están quebrados,  mi piel ha comenzado a abrirse, el olor a podredumbre esta llenando la habitación.  No hay una cura para mi, o quizás simplemente la cura está al alcance de mis manos.  El privilegio de ver el mundo no es mío. Pero puedo ver el mundo mientras mis piernas acalambradas sostienen mi peso, en una silla en mi recamara. 4 paredes y un sueño que se volvio el cadavér de una niña  en posición fetal en el baño. A veces su fantasma grita mi nombre. Quiero explicarle que no hay nada especial para mí, ni para ella, pero está sin vida. Los muertos nunca regresan,  ni siquiera cuando es uno mismo quien fallecio hace años.  Quiero desaparecer. El dolor es demasiado. La culpa es inmensa.  Sólo quería ser la chica que los domingos salia al parque, pero ni siquiera hay parques en esta ciudad gris.  No hay nada para mi en esta ciudad.  Sólo tristeza.  Si pudiera volver a nacer,  bueno, no nacería nunca....

YO CREO.

Hace poco más de tres años, en vacaciones, solía venir a la azotea. En esa época casi siempre vivía de noche, es decir, dormía a las 7 de la mañana y despertaba a las 5 de la tarde. Fueron muchas noches de insomnio sintiendo mi ser perdido, sintiendo una tristeza y melancolía romántica propia de un corazón preso de sus propios sentimientos, más una mente un tanto apocada por el rostro de una persona, pero eso fue tiempo atrás.  Desde que entre a la facultad deje de mirar los amaneceres y atardeceres, me decía que en las próximas vacaciones volvería a mirar el sol salir u ocultarse, pero durante dos años nunca paso, hasta hoy. La decisión más "difícil" o una de las tantas que tendrá mi vida ha sido tomada. La vida de adulto comenzará pronto, estoy asustada, aún me siento melancólica, pero aquí he estado, viendo el atardecer. Deberían ver esto, frente a mí hay una montaña, o cerro, y a su alrededor hay varias nubes grises, por encima de estas el sol se asoma tímido, un...