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No estás. (adiós)


Diminutos rayos de sol se cuelan entre las cortinas de mi habitación.
No estás, no estarás nunca más.
El vació que siento es proporcional al amor infinito que te tuve,
podría llamarte y suplicar que regreses,
pero no te tendré preso en un lugar al que ya no perteneces,
podría escribirte diariamente 10 poemas para enamorarte,
pero no te haré leer lo que no te importa.

El invierno llega a nosotros mi amor, y ya no me siento con derecho de usar ese “mi”… amor.
La noche me aterra desde que te fuiste,
pero tú ya tienes a alguien más a quien cuidar de la oscuridad.

Todo es tan rápido, tan corto, tan insoportable.
El amor hacia alguien es pasajero, 
tu amor hacia mí se bajo de tu corazón y abandono a este,
¿por qué mi amor hacia ti no hace lo mismo? ¿por qué el amor es tan insoportable?
 Lo fue antes de estar juntos, lo es ahora que no estás.

Diminutos rayos de sol se cuelan entre las cortinas de mi habitación,
y no alcanzan para iluminar mi alrededor,
y  no calientan a mis brazos que están sin ti.


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