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Siempre estuviste en mi mente.


Puede que tu nombre sea el sinónimo de las estrellas,
que tus palabras sean lo más cercano a una mentira,
pero son las únicas que me brindan felicidad.
Puede que tu recuerdo se describa con Ever   (siempre estuviste en mi mente).

 Sé que cada día te extraño más, quizá te necesito,
como el fuego al oxigeno.
Eres lo que enciende la llama de mi estropeado corazón, 
enciende de nuevo a mi alma.

Tus palabras, puede que sean lo más cercano a una mentira,
pero fuiste la única persona que respondió adecuadamente
para ahogar a mi corazón en ese tónico llamado amor.

 Amor una palabra tan pequeña para un significado tan grande,
y sin embargo no describe lo que siento por ti.
Porque la única palabra que describe esos sentimientos 
es tu nombre, eres tú.

 Amor, presiona a mi corazón al punto de hacerme sufrir,
hacerme feliz, causarme todo y nada a la vez.

 Sin embargo. … No llueve eternamente y sé que un día dejaré de sentir esto.
Hermoso e hiriente, que me levanta y me consume.

 Ciertamente espero el día en que deje de amarte.
No te preocupes, nunca sabrás que estuviste en mi mente, en mi corazón y pensamientos.
Y si llegases a leer esto, nunca sabrás ni imaginarás que lo escribí sólo para ti.

 Gracias por recordarme este dulce sufrimiento que sólo causa un amor no correspondido por decisión propia, porque yo he optado por torturarme y nunca decir esto que siento, esto que es equivalente a un suicidio… 

 Eres mi dulce secreto, eres la estrella que más quiero, la más lejana.



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