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¿Las cosas en verdad serían diferentes?

Sigo diciendo “al rato.” Porque han dicho que soy joven, que qué importa aún hay tiempo. ¿Es así? ¿Por qué no lo hago ahora?, ¿en este momento?,  incluso cuando tengo miedo de que el tiempo se termine, no me muevo.  Y si hubiese hecho las cosas diferentes, ¿habría cambiado algo? Si pudiera volver atrás,  al día en que podía admirar tu cuello, en ese momento hubiera dicho “hola,”  ¿las cosas serían diferentes hoy? Si hubiera dejado atrás mis miedos, ¿esto sería diferente? Sino hubiera huido de ti, tal vez no estarías riendo con ella,  no coquetearías con ella. Sino tuviera miedo, repito, sin ese miedo, sin esa inseguridad, ¿hubiese cambiado el lugar que detesto por algo mejor? Ahora que lo pienso han pasado tres años que jamás volverán, y he estado bastante hundida en un confortable pasado, tratando de olvidar lo que paso recientemente porque es incomodo, y si hubiera cambiado mi estancia, y si hubiese luchado más, ¿esta...

La chica monocromo.

La chica monocromo se ha muerto de nuevo, su corazón se ha convertido en piedra, de sus ojos no pueden salir lágrimas, su pulso no se acelera, su valor se ha escapado de entre sus dedos como agua de lluvia; fría y llena de soledad. Ella había vuelto a vivir, con todo y su dolor, con todo y su miedo, con todo y su triste romanticismo. Ha muerto, otra vez, ha muerto, antes de que llegue el verano. Antes de que termine Abril alguien venga, alguien susúrrele al oído que debe vivir. Las cosas nunca pasan dos veces de la misma forma. No puede vivir como antes, siempre que muere revive de forma diferente. ¿Cuántas veces más te vas a morir? ¿Cuándo vas a despertar? Incluso ahora, si sus ojos vieran la puesta de sol, ésta sería monocromo. Incluso ahora, si ella viera el llegar del verano, sería un duro invierno con nieve helándola hasta los huesos.  Y si la vieras, ella no te sonreiría como en el otoño pasado, su sonrisa sería hermosament...

Vamos a hablar una ultima vez.

Cuando escribí "ya no podemos hablar," no quería que fuese literal, lo sé, ahora que ya no hablamos, y no me miras de esa forma dulce, curiosa. Tampoco sonríes más. Lo logre, el alejarme de ti, estoy arrepentida, pero así es mejor. Vamos a hablar una ultima vez. Sonríeme de nuevo, deja que vuelva a pensar: "tú sonrisa me está matando." Lo siento, te echo de menos.

Lo siento, me gustas.

"Siempre nos enamoramos de aquellos que nunca sentirán lo mismo." Recuerdo el día que te sentaste a mi lado, siempre recordaré el día que te sentaste frente a mí y te giraste para verme de frente. Tus ojos son especialmente peligrosos, cuando me miraban, curiosos, amigables, no puedo olvidarlos. Lo siento, me gustas. No continues con esto, no me mires más, no me llames más, porque me gustas, y eso es todo, no hay más para los dos, no hay más para mí, sólo esas palabras que se perderán en el tiempo. Gracias por mirarme y sonreír como tú sabes hacerlo. Nunca nadie me había notado. Gracias. Por ahora hagamos una promesa, porque seguramente nunca nos volveremos a ver.

Ya no podemos hablar.

Duele demasiado el tenerte cerca, cuando en realidad estamos distantes. Es verdad, extraño charlar contigo, y es cierto, nada de lo que dije era mentira, eres una persona grandiosa, de esas que vale la pena conocer, espero recuerdes eso. Duele hasta los huesos el mirarte frente a mí y no poder acercarme, duele hasta el corazón el pensarte y saber que ya no podemos hablar. Creí que podía ser fuerte, charlar contigo como antes, pero soy débil, por eso me receto estar lejos de ti, así no seré capaz de crear memorias de nuestras conversaciones. No lo sabes, pero duele hasta el alma pasar de largo,  fingir que no me interesas, pretender que no me importas.  Duele, arde y me esta matando lentamente. Ahora que tú comienzas a ignorarme también, mi ser sufre,  sin embargo lo sé esto es mejor,  en cuanto más lejos estemos, las cosas estarán mejor. Nunca debí fijarme en ti, nunca debiste gustarme, pero no lo pude evitar. Tienes a...

Tu roce.

Una vez más tropiezo en medio de la nieve, los recuerdos caen al rededor de mí como gotas de sangre. Llegaste a mí, susurraste a mi odio tus disculpas y tocaste mi espalda, tu roce quema más que el propio hielo. Por favor, no me toques porque hiere, duele, arde. No susurres, tu voz acelera mi corazón y hace vibrar cada célula de mi cuerpo. Aléjate, quiero evitarte, no quiero tenerte cerca de mí. ¿No lo entiendes?, tu existencia no me deja vivir, tu amabilidad lastima. Tus acciones no significan nada, pero para mí, significan el mundo. Tienes a alguien más, por eso, debo limitarme a morir en medio de esta tormenta invernal, lejos de ti.