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Lo siento, me gustas.

"Siempre nos enamoramos de aquellos que nunca sentirán lo mismo." Recuerdo el día que te sentaste a mi lado, siempre recordaré el día que te sentaste frente a mí y te giraste para verme de frente. Tus ojos son especialmente peligrosos, cuando me miraban, curiosos, amigables, no puedo olvidarlos. Lo siento, me gustas. No continues con esto, no me mires más, no me llames más, porque me gustas, y eso es todo, no hay más para los dos, no hay más para mí, sólo esas palabras que se perderán en el tiempo. Gracias por mirarme y sonreír como tú sabes hacerlo. Nunca nadie me había notado. Gracias. Por ahora hagamos una promesa, porque seguramente nunca nos volveremos a ver.

Ya no podemos hablar.

Duele demasiado el tenerte cerca, cuando en realidad estamos distantes. Es verdad, extraño charlar contigo, y es cierto, nada de lo que dije era mentira, eres una persona grandiosa, de esas que vale la pena conocer, espero recuerdes eso. Duele hasta los huesos el mirarte frente a mí y no poder acercarme, duele hasta el corazón el pensarte y saber que ya no podemos hablar. Creí que podía ser fuerte, charlar contigo como antes, pero soy débil, por eso me receto estar lejos de ti, así no seré capaz de crear memorias de nuestras conversaciones. No lo sabes, pero duele hasta el alma pasar de largo,  fingir que no me interesas, pretender que no me importas.  Duele, arde y me esta matando lentamente. Ahora que tú comienzas a ignorarme también, mi ser sufre,  sin embargo lo sé esto es mejor,  en cuanto más lejos estemos, las cosas estarán mejor. Nunca debí fijarme en ti, nunca debiste gustarme, pero no lo pude evitar. Tienes a...

Tu roce.

Una vez más tropiezo en medio de la nieve, los recuerdos caen al rededor de mí como gotas de sangre. Llegaste a mí, susurraste a mi odio tus disculpas y tocaste mi espalda, tu roce quema más que el propio hielo. Por favor, no me toques porque hiere, duele, arde. No susurres, tu voz acelera mi corazón y hace vibrar cada célula de mi cuerpo. Aléjate, quiero evitarte, no quiero tenerte cerca de mí. ¿No lo entiendes?, tu existencia no me deja vivir, tu amabilidad lastima. Tus acciones no significan nada, pero para mí, significan el mundo. Tienes a alguien más, por eso, debo limitarme a morir en medio de esta tormenta invernal, lejos de ti.

¿Eso significa que me gustas?

Ella nunca se había enamorado, era algo así como una ermitaña atrapada en la burbuja de su propia fantasía. Cantaba historias trágicas provenientes de un mundo inexistente, de la ficción que le otorgaban los libros y las animaciones.   Ella no sabía lo qué era el amor, ni conocía los síntomas que acompañaban a este sentimiento. Pasó así 20 años. Un día, en el salón de clases, escuchó una voz que la hizo alzar la vista. Conoció entonces al dueño de aquel tono que le parecía armonioso, luego de unos segundos nuevamente miró a la nada, no le importó mucho aquel muchacho. Las semanas pasaron, su corazón comenzó a enfermarse, pues cada vez que aquel muchacho pasaba a su lado, se aceleraba. Cuando hablaron por primera vez, pensó que moriría de lo rápido que latía su corazón, al punto en que pensó que éste abandonaría su pecho en cualquier momento. Siempre que se topaba con su sonrisa,  otra vez esos síntomas incomodos aparecían y por eso mismo, se le dificultó el h...

Los propósitos de Monse y la decisión final.

Al final me quede en casa. ...  Y bueno, hace un año, hice ciertos propósitos que plasme en esta imagen. Estoy feliz porque cumplí casi todos. La verdad es que a pesar de todas mis "desviaciones" mentales y las caídas de animo, fue un año que merece un: "las cosas mejoraron." Este año aún no me planteo bien lo que haré, sólo sé que tengo que organizarme, no puedo vivir holgazaneando. Digo, oficialmente estoy a mitad de la carrera, es decir, a unos años de comenzar a enfrentar el mundo real, el de "los adultos." Pero bueno, ya vendrá el tiempo de hablar de ello. Retomando los 12 propósitos, el primero lo cumplí, quien sabe cómo, pero lo logre, por lo menos obtuve un 10... y una segunda mejor calificación... El segundo propósito, bien aún no está ni siquiera al 50% cumplido, recuperar la confianza en uno mismo es bastante difícil. Ser organizada... tenemos problemas con ese. ser positiva... sigue en un 50% Más cosplay... pues sí, me la viví inc...

El debate mental de Monse.

Hace unos días hable con mamá. Le dije que quería mudarme, fue una escena bastante emotiva, ella no está lista para que la deje y probablemente yo tampoco estoy lista para irme. Estaba decidida, en verdad convencida de irme, por eso escribí anteriormente que así lo quería. Quería irme para crecer, porque quedarme aquí hace que cada vez me vuelva un tanto más dependiente. Mis padres quieren que esté aquí para que así yo no me preocupe por nada más que por la escuela. Está bien, hasta cierto punto. Mis compañeras encontraron un buen departamento, amueblado, un tanto cerca de la escuela. Cada una pagaría mil pesos. Hasta allí todo era grandioso, sin embargo ya no tendría dinero para mis estúpidos gustos caros: manga, cosplay, figuras, convenciones. Además de que quiero un perro, yo amo a los perros. Si me voy no tendría mis gustos y no tendría una mascota. Sentí que perdía más por irme. Pensé en las personas que actualmente admiro, ellos se ven bastante maduros, viven solos, estud...

Es hora de crecer, Monse.

Soy la clase de persona que no le gustan los cambios y por eso mismo, casi siempre vive en el pasado.  Bueno... a partir de, "la crisis, del 2013," me he estado encerrando más en el ayer, detesto eso, porque es como no avanzar. Sin embargo esta noche mientras limpiaba mi recamara encontré viejos escritos, de allá por el 2007, en verdad estaba rota, pero a pesar de eso, admiro a la persona que solía ser. Es extraño ¿no?, admirar a la niña que solías ser. Ya lo he dicho, la Monse del pasado era más madura, fuerte, decidida. Ella era todo lo contrario a mí. Aún me pregunto ¿por qué he empeorado? En fin, dicen que estancarse en el pasado no es bueno, pero el pasado nos puede enseñar lo que no hay que hacer, o bien recordar, de forma triste, lo que solíamos ser y nos gustaba, aquello que hemos perdido y debemos recuperar. Yo era una perdedora en cuando a la secundaria, es decir, no era bonita, delgada o algo por el estilo, pero siempre pensé que tenía inteligencia y era lo...