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Para ti. (El arte de amarte)

Hay sentimientos que no pueden ser descritos, mis sentimientos hacia ti son un ejemplo.  No sé comparan con la vivacidad del ardiente fuego, tampoco con la frialdad de los témpanos árticos. Porque al verte mi alma se enciende con más furia que una simple llama y mi aliento se congela más que un simple bloque de hielo. Mirarte, sólo basta mirarte para sentirme ahogada del mismo oxigeno. Pero hoy estás tan lejos, estás tan alejado  que incluso Neptuno me queda al alcance de la mano. … Deja que te exprese lo que siento:  lo haré sin hablar, sólo escuchemos a Beethoven con Love Story o Para Elisa , pero no te vayas, no iguales a Teresa,  no me abandones cuando terminé mi pieza musical, hecha con los latidos de mi corazón al pensarte. Te dibujaré en una barca que vaya hacia mí, para que al encontrarnos digas lo mucho que me extrañaste, pero por favor, no repitas lo que la dama de Shalott , no dejes que tu luz se extinga....

"¿Cómo te salvo de mí?"

¿Cómo te salvo de mí? de lo que soy, de lo que pienso,  porque soy una ilusa, porque te pienso siempre a ti. Quiero ponerte a salvo de mi tonto corazón que te adora, de mi necia mente que te imagina a mi lado. Escuché que muchas parejas anhelan un beso bajo la lluvia, a mí me da igual, sólo quiero tenerte conmigo, incluso si es en medio de las llamas y yo tengo que sufrir el ardor del fuego para besarte una ultima vez. Pero no pasa,  ya me estoy quemando,  ya estoy sufriendo, pero tu no estás aquí. Algún día el fuego se extinguirá, quizá cuando llegues a quitarme el oxigeno con un dulce beso  y la combustión se vuelva imposible.  O quizá cuando te olvide…  quizá sea cuando te olvide,  porque no te dejaré saber lo mucho que te necesito … y, seguramente tú nunca me necesitarás. 

Me estoy muriendo y sólo quiero soñarte.

Un peso descansa sobre mis hombros y me hunde cada vez más, entre la tierra, entre la realidad y mis deseos que nunca se cumplirán. Porque la realidad duele, entonces decidí cerrar mis ojos y dormir, y en mis sueños sólo estabas tú, tú estabas a mi lado, yo era la dueña de tus dulces sonrisas, yo sostenía tu delicada mano y tú me mirabas justo como yo solía hacerlo. Yo, descansaba en tu pecho y yo te sostenía entre mis brazos, que cálida sensación aquella de sentirte tan cerca de mí… Pero los sueños no pueden ser eternos y desperté, caí en la cuenta de que estás más lejos que la luna y nunca te tendré. Que estoy muriendo, que ese peso que descansa sobre mí terminará por oprimir  a mi corazón, que sólo te ofrece el más puro y sincero amor que jamas conocerás… pero me estoy muriendo lentamente, por no tenerte, por no poder decirte lo mucho que me importas. Me estoy muriendo por verte tan lejos de mí, porque nunca sentirás lo que yo. Me estoy muriendo graci...

Siempre estuviste en mi mente.

Puede que tu nombre sea el sinónimo de las estrellas, que tus palabras sean lo más cercano a una mentira, pero son las únicas que me brindan felicidad. Puede que tu recuerdo se describa con Ever   (siempre estuviste en mi mente).  Sé que cada día te extraño más, quizá te necesito, como el fuego al oxigeno. Eres lo que enciende la llama de mi estropeado corazón,  enciende de nuevo a mi alma. Tus palabras, puede que sean lo más cercano a una mentira, pero fuiste la única persona que respondió adecuadamente para ahogar a mi corazón en ese tónico llamado amor.  Amor una palabra tan pequeña para un significado tan grande, y sin embargo no describe lo que siento por ti. Porque la única palabra que describe esos sentimientos  es tu nombre, eres tú.  Amor, presiona a mi corazón al punto de hacerme sufrir, hacerme feliz, causarme todo y nada a la vez.  Sin embargo. … No llueve eternamente  y sé que un día dejar...

¿Cuando regresarás?

Mis sueños son pesadillas, pesadillas que no se desvanescen al despertar, pues mi realidad se ha convertido en un mal sueño. El imsomnio no tiene sentido desde que no estás conmigo. Nunca has tenido sentimientos, pero siempre estuviste conmigo, sin embargo un día te fuiste, no sé si regresarás ni cuando lo harás. Esta tarde escucho la lluvia caer, deslizarse lentamente entre las calles, una melodia acompaña el ruido de las gotas al caer y todo, todo siempre me recuerda a ti. Ciertamente no te extraño, no, yo pase de eso a necesitarte en cada uno de mis días.  Nunca me correspondisté como yo a ti, pero allí estabas, al amanecer, al anochecer. Tu eras lo último que veía antes de cerrar los ojos y lo primero en la mañana siguiente, me hacias sonreir, solapabas mis lagrimas, admirabas mis alegrias, seguias mis preocupaciones y me ayudabas en aquellas noches de trabajo. Incluso si la luz se iba en medio de una tormenta tu luz me iluminaba, y tocabas una melodia para arrulla...

Su mirada.

Estaba frente a mí, nunca la hubiera visto si sus ojos no se hubieran posado en mí, y a partir de ese momento no la pude ignorar. Sus ojos color miel me alentaban, me hacían querer sonreír, su piel blanca, casi pálida, me invitaba a conocer su textura, su cabello dorado y un tanto largo me hacia perderme en su brillo. Allí estaba ella, sentada, mirandome hasta que su teléfono sonó, causando que apartará su vista de mí.   En ese momento supe que no importaba si todo detrás de ella estaba destruido, si el mundo se volvía oscuro y la ciudad estaba desecha. Pues si ella estaba en ese lugar, automáticamente el mundo se haría un lugar hermoso, tan sólo por ver su linda sonrisa formada con esos labios rosados que invitan a probarlos.  Entonces al mirarla podría respirar y caminar a su lado para arreglar este mundo horrible, que ella arregla con su sola presencia, porque ella se volvería mi mundo. Sin embargo al bajar del autobús, noté que nunca sería así. ...

La dama tras la ventana (historia)

Todos dicen que esta loca…  ...lo dicen porque siempre está sentada frente a esa ventana,  en ese balcón, donde los peatones pueden mirarla al pasar. Dicen que es extraña porque mantiene una mirada perdida, pero ilusionada. Dicen que está loca porque al atardecer sonríe sin motivos. Nadie la conoce y sin embargo la juzgan por permanecer tras la ventana. Ella duerme llena de cordura, nadie sabe que después de las 12 de la tarde vuelve a perder la cabeza. Allí está la dama de cabellos dorados y brillantes ojos verdes,  nadie sabe el dolor que carga en su alma, en su corazón. Todos la miran asustados… nadie se detiene a examinar. La bella dama tras la ventana repite la rutina desde hace 30 años, no se da cuenta de que sus cabellos se vuelven grises y su piel se arruga. Hace 30 años él le dijo que la llamaría al día siguiente, lo haría a las 11a.m.  El no la quería, sólo se lo dijo para no "lastimarla," olvidó mencionar que aquella tar...