Ir al contenido principal

Un descocido para un roto o al revés.

 Papá decía que siempre había un roto para un descosido,

pero también decía que un titulo universitario dejaría que tuviera el mundo.

No tengo nada, sólo una inquietante hambre por ser útil,

un enorme vacío porque no importa qué haga, no soy suficiente según el contexto social. 


Papá dijo que siempre había un roto para un descosido,

pero mamá esta maldiciendo tu nombre en susurros.

Papá, ¿no lo ves?

Estamos rotos, tú y yo.

Nadie puede repararnos, ni siquiera nosotros mismos. 

Las personas descocidas se reparan, 

nosotros nos quedamos aislados entre nuestros pensamientos.

Decimos que estamos bien solos, luego ahogamos nuestro llanto en el silencio.

Temblamos cuando nos enojamos,

estallamos cuando no entendemos lo que sentimos.

Papá te quiero, pero es una lastima que tenga ese rasgo tuyo.


Porque soy una rota más en un mundo que tira a la basura lo que no sirve.

Soy difícil de amar papá,

y no puedo evitar llorar cuando pienso eso,

porque nunca fue mi intención.

Enséñame a salir de esto.

Papá, no hay un descosido para mí,

de nuevo te equivocaste justo como cuando prometiste

que el mundo sería mío.

¿Porque tengo 27 años y mis manos están vacías?

¿Porqué estoy llorando sola en medio de la noche mientras deseo estar muerta?

No te culpo papá.




Comentarios

Entradas populares de este blog

No hay cura.

 Los dedos de mis pies están quebrados,  mi piel ha comenzado a abrirse, el olor a podredumbre esta llenando la habitación.  No hay una cura para mi, o quizás simplemente la cura está al alcance de mis manos.  El privilegio de ver el mundo no es mío. Pero puedo ver el mundo mientras mis piernas acalambradas sostienen mi peso, en una silla en mi recamara. 4 paredes y un sueño que se volvio el cadavér de una niña  en posición fetal en el baño. A veces su fantasma grita mi nombre. Quiero explicarle que no hay nada especial para mí, ni para ella, pero está sin vida. Los muertos nunca regresan,  ni siquiera cuando es uno mismo quien fallecio hace años.  Quiero desaparecer. El dolor es demasiado. La culpa es inmensa.  Sólo quería ser la chica que los domingos salia al parque, pero ni siquiera hay parques en esta ciudad gris.  No hay nada para mi en esta ciudad.  Sólo tristeza.  Si pudiera volver a nacer,  bueno, no nacería nunca....

Para nosotros no hay nadie.

Quisiera ver el mundo como los demás, sin que me importe herir, sin que me importe dejar. Quisiera hundirme en el sonido de la música, porque nadie escucha, porque a nadie le importa. Quisiera dejar de escribir cartas, porque nadie las lee, porque no son importantes. Quisiera dejar de sentir, porque ya nadie quiere dejar a su corazón latir. A veces suspiro y sonrío. A veces lloro y duermo. Unos días no entiendo, Otros días me enojo. Me enojo con las personas en que confíe, aquellas que tuvieron la música que brotaba de mí, que obtuvieron mi lado más vulnerable. Aquellos que me olvidaron o cambiaron el tema. Esos que odian porque un día los quebraron, me pregunto ¿cuando me volveré así? ¿Cuando dejaré de pagar los platos rotos que no quebré? ¿Cuando dejaré de querer a quien no me quiere? ¿Cuando dejaré de tener sentimientos? El romance es difícil para alguien de 25 años que ha estado sola, nadie me ha herido, por eso no busco herir a nadie. Aunque han roto mis...

A Willow

 Evadi y evadi los caminos, los trazos, las cartas.  Camine por el camino oscuro del bosque, me astille los pies, cure mis heridas en la cabaña vacia que encontre y a la mitad del recorrido me escondí detrás de un willow.  Sus hojas me abrazaron mientras temblaba viendo una luz en medio del caos.  La luz provenía de un hombre de sonrisa amable, de ojos tiernos. El hombre lloraba mientras leía cartas, mientras su corazon  dejaba un rastro de sangre y sus manos temblaban.  Me acerque a él, mientras el Willow se aferraba a mis tobillos,  mientras yo pisaba un charco que mojaba mis heridas, mientras todo al rededor se iluminaba y el sol salía después de años.  Nos miramos y sonreimos.  El lavó mis pies y yo sostuve su corazón.  Caminamos por el sendero, mientras rompia las ramas del Willow,  mientras mi corazón rompia sus miedos,  pero el miedo no se fue, se convirtio en un terrible veneno que entro a través  de las plantas de...