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Dale un corazón mecánico.

Ella se miente cuando el sol comienza a entrar por su ventana. Se mira al espejo y no ve más que miseria, comprende por qué está sola. A través de su pecho de cristal puede ver su rojo corazón latir, sabe que es lo más preciado que tiene para ofrecer, por eso lo encierra con llave. Tú tomaste su mano, tú buscaste sus brazos, tú mentiste. Eso es de lo que ella huye. Siempre es lo mismo: una sonrisa bonita, una cálida mano, una boca que resopla poemas, luego, el dueño se desvanece sin dar explicaciones. Ella se queda sentada en medio de la oscuridad preguntándose qué hizo mal. Culpa a su frágil corazón, a su alma de niña. Si ella fuera extrovertida, valiente, alocada.  Quizás si fuera un poco más accesible ante esas manos.  Quizás si se hubiera sacado el corazón de su pecho podría haberlo besado, entonces hubiera terminado con todo rápido, sin sufrir, pero no lo hizo. Ella no puede cambiar lo que es, el mundo aún no ha tomado por completo su cor...

2018 no es una historia triste.

Dicen que lo que bien empieza bien termina, por ende al revés debe ser lo mismo. Mi 2018 comenzó de la peor forma posible, pero seguí avanzando. La esperanza se me estaba escapando del alma, hasta que llegó mi primer respiro en medio de un mar de ansiedad: El concierto de Nothing But Thieves. Podría tomar el resto de tiempo escribiendo lo mucho que amo ir a conciertos y lo viva que me hacen sentir. NBT se ha vuelto mi banda favorita y me siento demasiado afortunada de haber podido verlos en vivo mientras me encontraba en Ginecología, el peor servicio que pude cursar en todo mi internado. Lo siguiente es el internado, cuando pase a Cirugía mi animo ya había decaído bastante. No tenía interés en nada. Un par de veces me oculte para llorar en aquel hospital por el vacío interno que sentía. Una vez más la ansiedad me estaba carcomiendo al punto en que al despertar temblaba, el miedo irracional a nada me invadía a cada segundo, mientras que la depresión me hacía caer en la cama ...

El Huevo Roto.

El cascaron se rompió.  La yema se derramo sobre el sucio piso,  se envolvió de tierra y se corrompió.  No puede detener el ruido en su cabeza,  las imágenes se sobreponen una sobre otra como un ataque nuclear a su alma,  el dolor no es palpable, es invisible.  El pasado viene a gritarle que todo es su culpa,  nada está bien,  no puede avanzar.  Está en medio de una tormenta creada por ella misma.  Está entre el pasado y la ansiedad del futuro,  se pierde el hoy. Repite una y otra vez que estará bien,  pero se tira en la cama y llora mientras cientas de voces le gritan cada vez más fuerte que está loca. Hay huevos mágicos en el jardín con colores pastel, despiden una suave melodía de esperanza,  pero ella solo se siente sola.  Las sombras la abrazan,  la invitan a destrozar aquellos cascarones porque no es lo suficientemente buena para tener algo tan preciado en...

Humo azul.

La nubes azules con un tinte rosa siempre le dan calidez a su alma.   Ella camina ocultando su rostro del sol. Mira la soledad de su sombra, cierra sus ojos y piensa en la vacia carretera. El viento revuelve su cabello y la abraza con ese nostálgico frío invernal que la traslada a su niñez; la primera vez que sintió ese hueco en su pecho.   Ella fuma solamente cuando su corazón está realmente roto. Cuando la ansiedad y la depresión juegan con su oscuro cabello susurrándole cientas de frases que cortan su piel. Desearía estar sangrando para olvidar. Cuando un cigarro está por terminarse se dice así misma que la tristeza también se irá. No es una mentira, ella está intentando, realmente se esfuerza para que su soledad desaparezca como el humo de su segundo cigarrillo. A veces, cuando las nubes caminan lentamente sobre ella, imagina que todo es posible. Que quizás una mañana despertara con una rosa azul a su lado que le dará la paz que tanto necesita. Qu...

El conejo en medio del camino.

Sé cuándo comienzo a estar mal, porque los primeros pensamientos sobre morir aparecen y no se van. …    Lo sé porque las cosas simples que me hacían sentir viva no me provocan nada.   Después de casi 2 semanas sin ver a mis compañeros trate de sentirme feliz, pero desde que vi al primero llegar tuve que forzar esa emoción; la realidad era que no estaba sintiendo nada. Las horas avanzaron, terminamos yendo a la “casa” de uno de ellos. Fue una tarde en donde por minutos me sentí bien, es que yo estaba bien.   Una tarde con ellos cocinando pizza casera, chistes, risas, vodka, el frio que no era suficientemente fuerte para quebrantar la calidez que esas personas te pueden hacer sentir. Pero yo ya estaba congelándome. Lo supe cuando vi a la luna con esa maldita nostalgia. La oscuridad llegó por completo en el momento menos indicado, como un apagón mundial en la mitad de la noche cuando tratas de estudiar para un examen importante al día siguiente. Te d...

El hombre que amo.

El hombre que amo complementa mi alma y me enseña lo que el amor significa… Sus sentimientos son sinceros, su ser no se ha corrompido por la frialdad del mundo. Sabe escuchar y quiere ser escuchado. Él aún mira el mundo desde los ojos de un niño, se fascina con las cosas simples; se enamora de las mentes, no de la superficialidad.   El hombre que amo es alto, de complexión delgada y piel aperlada; con el frío su nariz toma un tono rojizo al igual que sus delgados labios. Su cabello es ligeramente largo, de un castaño bastante oscuro, suave. Sus ojos son grandes, de un tono verde, a veces parecen miel, a veces grises. Su pecho es mi almohada favorita, siempre tibia, siempre con la melodía que logra calmarme, pues su corazón late tranquilo. En sus brazos se marca el camino de sus venas, sus manos usualmente son tibias. Me gustan sus manos. El hombre que amo escucha rock del 2000, rock de todas épocas. En algunas ocasiones toca la guitarra en soledad y compone sus pro...

Las ventajas de ser... tú.

Sé lo ridículo que puede sonar cuando dices “me identifico” al compartir alguna imagen por ejemplo. Sin embargo, bien dicen que la realidad supera a la ficción. Cuando le conté a mi mejor amiga de lo que ha pasado en el pueblo, me dijo que le recordaba a la escena final de la película “las ventajas de ser invisible,” sinceramente también lo pensé una vez, pero omití aquella relación porque no quería sonar ridícula.     Acabo de mirar la película por centésima vez; recordé la primera vez que la vi, tuve esa sensación de vacío cuando terminó. Jamás viví algo así en la prepa, incluso cuando quería pasar por cosas como las de esa película, jamás pude, por miedo, por los problemas en mi cabeza. Es gracioso porque cuando llegue aquí, al pueblo, la estaba pasando realmente mal. Desgraciadamente e irónicamente tengo el papel de Charly. Asustada, una ansiosa depresiva que en su cuarto día en un lugar nuevo intento socializar con las personas que lograron verla. Fi...